UNA NOCHE EN BREVE

Crónica de una visita a las Jornadas de Teatro Breve de Pabellón 6

Es viernes noche, 17 de enero, cerca de las ocho. De camino a Pabellón 6 Botxuelo le dice a Botxuela: “Seguro que ya no llueve”. En menos de un minuto tienen que abrir el paraguas que el viento además se quiere llevar a volar. Aun así por Pabellón pulula mucha gente. Las Primeras Jornadas de Teatro Breve, que se celebran del 10 de enero al 9 de febrero, están teniendo una muy buena respuesta de público. Irene Bau, una de las impulsoras de estas jornadas, explica este éxito, por un lado, por la curiosidad que despierta (¿cómo es esto de pequeñas obras diseminadas por diferentes espacios?) y, por otro, por simple aritmética: si se presentan nueve propuestas diferentes, cada una de ellas con sus actores, directores y autores y cada uno de ellos arrastra gente diferente… el resultado es el buen ambiente que se respira esta noche.

Vamos a taquilla donde decidimos nuestro itinerario -tenemos que descartar una de las cinco obras que se pueden ver hoy- y nos tomamos una cervecita en el ambigú. Al rato suena una campanilla y aparecen varios cicerones que van a distribuir a la gente por los diferentes espacios. ¡Los que tengan entrada para PROHIBIDO SOÑAR DESPIERTO conmigo!, llama uno de ellos. Esos somos nosotros. Le seguimos, salimos de Pabellón, del Zwap y vamos andando por la ribera hasta un patio interior del barrio, con grandes macetas de barro y de piedra (de una de ellas brota un hombre al más puro estilo Amanecequenoespoco) y una escalera al fondo abierta en tijera. Muy apropiado, porque esta comedia sucede en lo alto de un cerro donde un hombre y una mujer (Gabriel Ocina y Olga Martínez) esperan el fin del mundo.

Trascurre la trama a la luz de las farolas. Nosotros, el público, pasamos a ser algo así como parte del paisaje, como árboles del cerro alrededor de los protagonistas, eso sí, con ojos para ver y oídos para oír. La obra la ha escrito el actor de esta singular pareja y está dirigida por Leire Ucha. El espacio de representación lo propuso un vecino del barrio cuando los organizadores estaban buscando un espacio exterior para esta obra, según nos cuenta Irene Bau. La gracia es que es a la vez exterior y recogido. Afortunadamente ahora sí que ha dejado de llover.

PROHIBIDO SOÑAR DESPIERTO

PROHIBIDO SOÑAR DESPIERTO

Al finalizar, nuestro cicerone nos viene a buscar y nos lleva de nuevo al Zwap, pero no a Pabellón, sino al edificio anejo, donde se representa la próxima obra, DIEZ, de Ana Cristina Cámara. Entramos en fila india a casi oscuras. A nuestro lado un maleducado sugiere a su acompañante en inglés (como si así no le oyera nadie) que sea agresiva para conseguir buen sitio, pero no hay problema de espacio a pesar de que se ha superado la veintena de espectadores que se supone hay por representación. Llegamos a un hall donde un foco ilumina con dureza una mesa polvorienta en la que se enfrentan cara a cara, como frente a un espejo, dos mujeres (Leyre Berrocal e Izaskun Barroso). El aspecto es de partida de póquer clandestina en la que puedes llegar a apostar la vida. El espectador asiste al amargo combate dialéctico pegado a sus protagonistas, como un voyeur que hubiera conseguido el don de la invisibilidad.

En los aplausos las protagonistas reciben flores y sale también a saludar la directora. Como en un estreno. Es que es un estreno. Todas las obras que se presentan son inéditas, todas textos propios y originales y hemos asistido a la primera representación de DIEZ. Una agradable sorpresa.

DIEZ

DIEZ

De aquí nos trasladan otra vez a Pabellón, esta vez dentro, pero muy dentro, a una caseta que normalmente hace la función de camerino. Vamos a ver BIENESTAR, un experimento de Radio Teatro del grupo Von Conspirancy y actores de Pabellón 6 (por lo que no entra a concurso). En un lateral están tres actores con sus atriles (Itziar Lazkano, Ainhoa Bazterrica y Mikel Ibáñez), al fondo una mesa en la que los ruidistas (Inko Martín y Alberto de la Hoz) tienen preparados todo tipo de cachivaches que van haciendo sonar bajo el micrófono; escondido en una esquinita está el guitarrista Mikel Cerezo.

Los actores juegan varios papeles, incluso en ocasiones tienen conversaciones consigo mismos. El resto del equipo crea ambientes, saltos en el tiempo, viajes, idas y venidas del sueño a la vigilia… todo ante nuestros ojos aunque la única misión del espectador aquí es escuchar. La magia es ver todos los trucos destripados y que siga existiendo magia.

Los ruidistas de BIENESTAR

Los ruidistas de BIENESTAR

Nuestro recorrido acaba en el pabellón del Zwap, concretamente en una de sus oficinas donde va a trascurrir la comedia BIENES Y PROPIEDADES, de David González. La sala es rectangular, el público se sitúa a un fondo y la escena al otro, por lo que la sensación que se crea es de espacio encuadrado, que nos evoca al cine o a la televisión. En ese encuadre dos hermanos (interpretados por Miriam Martín y Mikel Martín), con el cadáver de su padre todavía caliente, dirimen los contratiempos creados por un testamento cabrón y vengativo cargado de sorpresas.

BIENES Y PROPIEDADES

BIENES Y PROPIEDADES

Concluimos nuestro recorrido y con muy buen sabor de boca vamos a tomar otra cervecita. Coincidimos en que, de lo visto, lo que más nos ha gustado (y es que nos ha enamorado) ha sido PROHIBIDO SOÑAR DESPIERTO. Por muchas razones, porque es una marcianada poética desconcertante y embaucadora, y al mismo tiempo muy divertida; hemos viajado con ese extraño e intuitivo crítico pirotécnico y esa heroica experta en lenguas muertas que quiere leer y leer para no tener que decidir cuáles serán sus últimas palabras; la obra se nos ha quedado en la memoria aunque nos cuesta explicar realmente qué es lo que sucede; también nos ha sorprendido cómo nos ha integrado al público, sin ignorarnos ni darnos protagonismo.

Pero sólo hemos visto cuatro obras de nueve. Nos queda por ver LO ÍNCLITO DE TU DRAMA, ¿CON QUIÉN HABLAS?, YO EN MI TIEMPO LIBRE HAGO LO QUE ME DA LA GANA, LA CHISTERA y UNA PENÉLOPE CUALQUIERA. Tenemos todavía dos fines de semana más, hasta el 2 de febrero, aunque para aclararse de qué obras se representan cuándo y poder verlas todas en el menor número de días posible hay que estudiar detenidamente un programa bastante enrevesado.

Del 7 al 9 de febrero se mantendrán las obras mejor puntuadas por el público y existe la posibilidad de que repitan en cartel alguna semana más. Junto a ellas se podrán ver dos obras invitadas: ESPINAZO Y CALLOS de Pez Limbo, que se representará en la antigua carnicería del barrio, y los dos primeros capítulos de la serie teatral DEAD LETTERS, de La Chusma y Mamma Espazioa.

Y parece además que la cosa no quedará ahí. Irene Bau nos asegura que la intención de Pabellón 6 es repetir la experiencia, hacer las segundas jornada quizá ya para verano, ya que la propuesta ha despertado mucho interés entre los teatreros del Botxo. Hay muchas ganas de actuar en Pabellón y es una forma de dar cabida a más grupos. Así, y en más de un sentido, Pabellón hace más verdad que nunca su lema: El teatro de cerca.

ENLACES DE INTERÉS:

Anuncios

Un pensamiento en “UNA NOCHE EN BREVE

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s